Uruk: la urbe fundacional


Uruk fue una de las ciudades más importantes de la antigua Mesopotamia, y durante mucho tiempo fue el centro del poder en Sumer. Localizada al sur del territorio sumerio, la ciudad estaba situada en la ribera oriental del río Éufrates, en una región de humedales pantanosos a 225 km al SSE de Bagdad, en la actual Irak. Hacia el 3200 AEC Uruk era el mayor asentamiento del sur de Mesopotamia, si no del mundo, una auténtica ciudad dominada por monumentales edificios de adobe.

Ubicación de Uruk. Imagen

Era conocida en sumerio como Unug; en acadio como Uruk; en árabe Warkā; y en arameo/hebreo Éreḵ o Erech, que según se cree, dio origen al nombre moderno del país de Iraq. Si bien no hay un consenso definitivo sobre el significado exacto de «Unug» se cree que se refiere al sentido de «lugar de asentamiento», o como sinónimo mismo de «ciudad».

Vista aérea de las ruinas de Uruk. Foto: Georg Gerster / AGE Fotostock. Imagen

Uruk (Erech) también es mencionada en la Toráh en Génesis 10:

Los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán. Y los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama: Seba y Dedán. Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Este fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. 10 Y fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar [Sumer]11 De esta tierra salió para Asiria, y edificó Nínive, Rehobot, Cala, 12 y Resén entre Nínive y Cala, la cual es ciudad grande.

Uruk en la mitología sumeria

La historia de Uruk no solo es rica por los hallazgos arqueológicos que allí se realizaron sino también por las leyendas que de ella hablan.

Respecto de lo mitológico, de acuerdo con la Lista Real Sumeria, la ciudad fue fundada alrededor de 4500 AEC por el Rey Enmerkar (aunque fue su 2do soberano, no el 1ro). En ella se menciona que sucedió a la dinastía de Kish: «Entonces Kish fue derrotado y el reinado fue tomado por E-ana (Uruk)».

La primera dinastía de Uruk es la siguiente:

  • Mesh-ki-ang-gasher de E-ana, hijo de Utu: 324 años (fue al mar y desapareció)
  • Enmerkar, que fundó Uruk: 420 años
  • Lugalbanda: 1200 años
  • Dumuzid, el pescador: 100 años. Capturó a [(En-Me-Barage-Si]] de Kish.
  • Gilgamesh, su padre fue un «fantasma», señor de Kulaba: 126 años.
  • Ur-Nungal: 30 años
  • Udul-Kalama: 15 años
  • La-ba’shum de Unug: 9 años
  • En-nun-tarah-ana: 8 años
  • Mesh-He de Unug: 36 años
  • Melem-Ana de Unug: 6 años
  • Lugal-Kitun de Unug: 36 años

«Entonces Unug (Uruk) fue derrotado y la realeza pasó a Urim (Ur)»

Ver publicación: Lista Real Sumeria

La ciudad es célebre por su mención en La Epopeya de Gilgamesh (c. 2150 – 1400 AEC), la gran obra poética sumeria más antigua de la literatura mundial. En ella se menciona que Gilgamesh era el rey semi-mítico (según la leyenda, 2/3 deidad y 1/3 humano) de Uruk, y que él mismo habría mandado a construir la gran muralla que rodea la ciudad. Según esta Lista, Gilgamesh (cuyo padre era un tal Lilla, sacerdote de Kullaba), fue el 5to gobernante de Uruk y reinó durante 126 años.

Epopeya de Gilgamesh – Tablilla del Diluvio

Asimismo, Inanna, diosa del amor, la guerra y la fertilidad, jugó un papel fundamental en la historia de Uruk ya que, de acuerdo al relato mitológico Inanna y El Dios de la Sabiduría, fue ella quien robó los meh sagrados de su padre-dios Enki de la ciudad de Eridu y los llevó con ella a Uruk.

Ver publicación: panteón de dioses sumerios

Los meh son una suerte de decretos divinos, base de los conocimientos esenciales de la civilización sumeria. Como Eridu era considerada por los sumerios la primera ciudad creada por los dioses y un lugar santo para ellos, la transferencia de los meh a Uruk significaba una transferencia de poder y prestigio de una ciudad a otra.

Inanna – Diosa del amor y de la guerra
Ver publicación: Eridú

Innovaciones de Uruk

Pero más allá de lo mitológico y ya desde lo arqueológico e histórico, Uruk fue de los primeros núcleos urbanos (luego de Eridu) y, de ellos, fue definitivamente el más significativo y de mayor influencia. En esta urbe se gestaron sistemas sociales, económicos y culturales con un impacto aún visible en nuestros días, razón por la que se la llama la primera ciudad de la historia (aún sin serlo taxativamente).

Sobre todo, Uruk es famosa por una serie de novedades en el desarrollo de la civilización que allí se produjeron. En Uruk apareció lo que hoy llamaríamos una sociedad urbana, compleja y especializada, con esferas estatal y privada. Se considera la ciudad donde tuvo origen la escritura, la construcción de grandes estructuras de piedra, el zigurat, la rueda y hasta el sello cilíndrico como primer concepto de imprenta.

Sello cilíndrico e impresión: ganado en campo de trigo. Período de Uruk. El sello cilíndrico estaba hecho en piedra u otro material duro de forma cilíndrica en el cual se tallaban motivos. El sello solía hacerse rodar sobre ladrillos de arcilla aún blandos, grabando así sus motivos en ellos. Imagen

Estos sellos cilíndricos se conocían como kishib en sumerio y kunukku en acadio, y en su uso personal, se llevaban en cordones colgados del cuello o atados a la muñeca. Su propósito era servir como firma para legitimar un documento tal como se utiliza la firma digital en la actualidad. 

Uruk fue protagonista de una cantidad de innovaciones con profundo y perdurable impacto. Se desarrolló un sistema económico que favoreció la aparición de un comercio basado en el trueque de productos a partir de una escala de valores. Sabemos que 300 litros de cebada equivalían a 15 gramos de plata o a 12 litros de aceite de sésamo, que estos, a su vez, se intercambiaban por 5 kilos de lana o 1,5 de cobre. La administración de la ciudad era capaz de alimentar a una población cada vez más numerosa y de controlar el suministro de agua.

Sabemos esto porque así lo registraron en sus documentos administrativos, ya que fue con ese fin que surgió la primera forma de escritura, y con ella, la historia misma. Esta escritura consistía en caracteres pictográficos grabados con caña sobre tablillas de barro, motivo por el que se la denomina escritura cuneiforme (forma de cuña).

Templo Blanco de Anu, Kullaba, Uruk. Imagen.

Se encontraron alrededor de 400 tablillas de arcilla protocuneiformes en Uruk que hasta la fecha son algunos de los escritos registrados más antiguos, datando de entre aprox. 3300 AEC y 3000 AEC. Entre unas y otras hay una leve evolución pero se trata en esencia de un sistema consistente y normalizado de la escritura aparecida en Uruk y, en concreto, de la necesidad de la administración de realizar con eficacia registros contables.

Los pictogramas de estas primeras escrituras de Uruk representan objetos, números, nombres propios, títulos, etc. Algunos de los cerca de setecientos identificados son fácilmente reconocibles, como cabezas de toro o espigas de cebada; otros en cambio entrañan una gran complejidad de interpretación.

Tablilla de escritura temprana que registra la asignación de cerveza. C. 3100-3000 AEC. Imagen

El escrito más antiguo que menciona el nombre de una persona también se encontró en Uruk. En 18 tablillas se menciona a Kushim, quien de acuerdo a varias de ellas, poseía el título de “Sanga”, que significa administrador del templo, y se ocupaba entre otras cosas de registrar las entregas de cebada en el templo de Inanna.  

En la tablilla siguiente, los pictogramas muestran una gavilla de cebada en la parte inferior central; a su izquierda hay un edificio de ladrillo con una chimenea (la cervecería); a su izquierda hay otra gavilla, dentro de un recipiente (fermentación). Los puntos y las líneas son números que revelan la impresionante escala de este negocio: 29.086 medidas de cebada durante 37 meses debían ser entregadas al templo. Quien recibía la cerveza era Kushim, firmando con los símbolos “KU” y “SIM” escritos en la parte superior izquierda.

Tablilla de arcilla con la inscripción de Kushim (c. 3100 AEC). Se halló en el archivo del Templo de Inanna en Uruk. Imagen

Los especialistas también hallaron un sistema de registro de cuentas de arcilla de distinta forma (conos, cilindros…) y tamaño, utilizadas para representar una amplia gama de productos y cantidades. Más aún, en Uruk se ha encontrado una tablilla de barro con el primer uso del cero.

En Uruk se cimentaron las bases del esplendor científico sumerio. Allí se concibió el sistema sexagesimal (el mismo que usamos en la actualidad) con el que midieron el tiempo en horas, minutos y segundos, y los ángulos (en grados), además de que establecieron un calendario solar en el que un año sumaba 360 días y se dividía en 12 meses de 30 días cada uno.

La invención de la rueda también se sitúa en Uruk, al menos allí se han hallado sus primeros ejemplares. El transporte terrestre se realizaba mediante tracción animal, ya fuese humana, o procedente de bueyes y burros, los cuales ya habían sido domesticados. Aparte del transporte, una de las aplicaciones más destacables de la rueda fue la invención del torno. En sus primeros usos consistía simplemente en una rueda sobre la que se colocaba la pieza cerámica, permitiendo su giro.

Cronología y datación

Uruk es uno de los asentamientos de más prolongada ocupación del mundo. Los restos más antiguos que se conservan de Uruk (niveles XVIII-XVI) están datados entre el 5300 AEC y el 4574 AEC mediante la prueba de carbono 14​ y pertenecen al período de El Obeid, cuando un pueblo denominado Ubaid se asentó en la región de Sumer. Pero aquellos restos no pueden considerarse todavía los de una ciudad como tal.

El templo parto de Caryios en Uruk. Imagen

Es a partir del nivel X (3800 AEC) cuando empiezan a encontrarse vestigios claramente característicos de un nuevo período, el llamado período de Uruk. Durante este periodo las ciudades comenzaron a desarrollarse a través de Mesopotamia, siendo Uruk las más influyente, por eso la denominación del período.

El historiador Bertman escribe: «Uruk tenía una vida útil de 5.000 años. Sus capas más antiguas están virtualmente inexploradas, sumergidas profundamente en el barro de la llanura aluvial de donde brotó su vida».

La urbe y sus distritos

Uruk surge de la unión de dos antiguos asentamientos: Eanna (al este) dedicado a la diosa Inanna, y Kullaba (al oeste) dedicado a su abuelo Anu, el dios sumerio del cielo, señor de las constelaciones y rey de los dioses.

Ruinas del Edificio de Piedra de Kullaba, Uruk. Photo: SAC Andy Holmes (RAF)/MOD. Imagen

Eanna o É-anna (en sumerio É, templo o casa; ana, cielos; «Templo de los Cielos») era el eje de la ciudad y contaba con numerosas edificaciones que, con el paso del tiempo, fueron recontruyéndose unas sobre las otras.

Área o distrito de Eanna en Uruk IV. Imagen

El «Templo de los Conos de Piedra» (Templo de los Mosaicos), en Eanna, fue construido en el período VI de Uruk (anterior al 3400 AEC), sobre un templo preexistente del período El Obeid. Sería demolido ritualmente durante el período Uruk IVb y su contenido enterrado en el llamado «Edificio de Ladrillos Clinca». Durante el período IVa de Eanna, el Templo de Caliza fue demolido y en su lugar, fue construido sobre sus cimientos el «Templo Rojo».

A los grandes edificios de Uruk de esta etapa se les ha dado la denominación de templos, si bien no se puede asegurar el uso que tuvieron, pudiéndose haber tratado de palacios o espacios gubernamentales.​

Facade of Inanna's Temple at Uruk
Fachada del templo de Inanna en Uruk. Crédito: Osama Shukir Muhammed Amin (Copyright). Imagen

La Máscara de Warka, también conocida como «La Dama de Uruk», es un rostro de mármol esculpido que se considera una imagen de Inanna. El culto a Inanna en Uruk tenía entre sus celebraciones varias actividades de carácter sexual no exentas de muestras de violencia.

La Dama de Uruk (C. 3.300 AEC). Osama Shukir Muhammed Amin FRCP / Wikimedia. Imagen

Además de ser el centro religioso, Eanna era el centro político, administrativo y económico de la ciudad. En el complejo de Eanna se han encontrado tablillas de escritura, sellos cilíndricos típicos del nivel IVb y talleres de ceramistas, canteros y fundidores, además de una arquitectura monumental.

Sello cilíndrico e impresión. Caliza, Mesopotamia, período de Uruk. Imagen

Pese a que la vecina Kullaba también acogió estas funciones, nunca adquirió tanta relevancia: el número de edificios que albergó este asentamiento era menor, y la arquitectura de sus templos menos espectacular. Algunos de sus vestigios son más antiguos que los de Eanna, de hecho Kullaba data del período de Eridu, no obstante también tuvo una intensa edificación durante la III dinastía de Ur.

Área o distrito de Kullaba o Anu en Fase E de Uruk III. Imagen

En algún momento del período Uruk III (entre el 3500 y el 3000 AEC) se construyó el enorme Templo Blanco sobre el Ziggurat de Anu original, que data de alrededor del año 4000 AEC.

Templo Blanco, Kullaba, Uruk (3500-3000 AEC). Imagen

En el resto de la ciudad se concentraba la población, agrupada en barrios según el oficio de sus habitantes, entre ellos: miembros de la familia real, cuerpo de sacerdotes y escribas, unidades militares, artesanos, comerciantes y esclavos. La ciudad estaba rodeada por una muralla de 9,5 km de largo, que según la leyenda contaba con 900 bastiones de 12 m de altura (y habría sido levantada por orden de Gilgamesh).

En su apogeo, hacia el principio del III milenio AEC, Uruk tenía una zona amurallada de unos 6,5 km², estimándose su población entre 50.000 y 80.000 habitantes, siendo la mayor ciudad del mundo en esa época.

Templo Blanco de Anu, Kullaba, Uruk. Crédito: ESSAM AL-SUDANI. Imagen

Alcance regional de Uruk

Existen artefactos de Uruk que aparecen en prácticamente todos los sitios excavados de Mesopotamia, lo que demuestra su singular influencia en toda la región.

El historiador Julian Reade señala: Tal vez el ejemplo más sorprendente de la amplia difusión de algunas características de la cultura Uruk consiste en la distribución de lo que debe ser una de las formas más reveladoras jamás hechas, el llamado cuenco biselado. Este tipo de cuenco, hecho en molde y en masa, se encuentra en grandes cantidades en toda Mesopotamia y más allá.

Este cuenco era el medio por el cual los trabajadores parecían haber recibido su salario: una cierta cantidad de grano servida en un tazón de tamaño estándar. Los restos de estos cuencos, en toda Mesopotamia, sugieren que «con frecuencia se descartaban inmediatamente después de su uso, como el papel de aluminio que contiene una comida moderna para llevar«.

Cuencos de borde biselado. Imagen

La importancia de Uruk y su larga declinación

Uruk gobernó sobre toda la región mesopotámica y ejerció ese poder en toda su magnitud, hasta que comenzó a declinar. El emplazamiento fue perdiendo población a partir del milenio III AEC pero mantuvo su relevancia religiosa. Prueba de ello es que monarcas de sucesivos reinos mesopotámicos no solo se dedicaron a rehabilitar, ampliar y embellecer los santuarios, sino que también añadieron sus propias construcciones. Uruk fue la mayor ciudad de Mesopotamia durante dos milenios, tan solo superada en tamaño por la Babilonia de Nabucodonosor II en el siglo VI AEC.

Durante el Período Dinástico Temprano (2900-2334 AEC) Uruk todavía retenía el poder en la región y las principales dinastías de la época gobernaban desde la ciudad. El último rey del imperio sumerio, Lugalzagesi admiraba tanto a la ciudad que eligió Uruk como su capital y sede del poder.

Imagen de una de las zonas digitalizadas de la antigua Uruk. Max Haibt / Instituto Arqueológico Alemán. Imagen

Cuando Sumer cayó bajo el Imperio Acadio en 2334 AEC, Sargón de Akkad continuó dando especial reverencia a Uruk y los distritos sagrados de Inanna y Anu continuaron en uso y, de hecho, fueron renovados y mejorados.

En diversas inscripciones de Sargón no puede dejar de notarse el énfasis puesto en su conquista de las ciudades sumerias, como puede observarse en las dos fuentes siguientes:

(II 1-28) Sargón, rey de Akkad, el comisario de Inana, el rey de Kish, el ungido de Anum, el rey del País, el vicario de Enlil, venció a la ciudad de Uruk y destruyó su muralla. Él desafió a Uruk en una batalla e hizo prisionero a Lugal-zage-si, el rey de Uruk, en el curso de la batalla; lo trajo en una picota a la puerta de Enlil.

Zigurat de Anu. Imagen

A pesar de que la ciudad perdió la posición de preeminencia que había disfrutado durante el Período Uruk, continuó desempeñando una posición importante durante el Período Ur III (2047-1750 AEC). La Tercera Dinastía de Ur gobernó de tal manera que dio a luz a un Renacimiento sumerio y Uruk se benefició de esto tanto como el resto de la región. Con la caída de la ciudad de Ur en 1750 AEC y la invasión de Sumer por los elamitas, junto con las incursiones de los amorreos, Uruk entró en declive junto con el resto de Sumer.

Ver publicación: Ur, el modelo de ciudad

Sin embargo, la ciudad siguió desempeñando un papel importante a lo largo de los períodos seléucidas y partos de la historia tardía de Sumer. Este es un punto sustancial de tener en cuenta, ya que muchas otras ciudades sumerias al mismo tiempo tuvieron menos suerte. Los distritos sagrados continuaron manteniéndose, aunque en menor grado, en el siglo VII EC; mucho más allá del tiempo en que muchas otras ciudades de Mesopotamia habían sido abandonadas.

Ruinas del Edificio de Piedra de Kullaba, Uruk. / ESSAM AL-SUDANI / GETTY. Imagen

Uruk fue abandonada de forma gradual y su declive comenzó alrededor del año 300 AEC. Sin embargo, su abandono total no ocurrió hasta varios siglos después. La ciudad continuó siendo habitada de manera intermitente hasta aproximadamente el siglo IV EC, durante el período del dominio del Imperio Sasánida.

El declive de Uruk estuvo vinculado a varios factores, como los cambios en los sistemas de riego, que afectaron a la agricultura, y la inestabilidad política de la región, fue conquistada por diferentes imperios, desde los persas hasta los helenísticos y, finalmente, los sasánidas. Para ese momento, Uruk ya había perdido su antigua prominencia política y cultural. A medida que otras ciudades emergían como centros importantes, Uruk fue quedando en el olvido hasta su abandono final.

Uruk, recreación del complejo del templo de Eanna, 3200 AEC. Archaeology Illustrated

Su descubrimiento

El naturalista y arqueólogo aficionado británico William Kennett Loftus descubrió sus restos hacia 1844, y entre 1850 y 1854 emprendió en el sitio una breve prospección para el Museo Británico. Fue sir Henry Rawlinson quien identificó los hallazgos con la ciudad bíblica de Erech.

Pero las verdaderas excavaciones no empezaron hasta 1912 de la mano de la Sociedad Oriental Alemana. Esta organización arqueológica estaba entonces dirigida por Robert Koldewey, el artífice de las excavaciones en Babilonia y Assur durante la década anterior.

Foto de las investigaciones alemanas en Uruk. Reparando un carro de vías usado para mover los escombros. (Foto: Archivo Uruk, Departamento de Oriente, 1929). Imagen

La incursión de Koldewey marcó el inicio de una nueva era en esta disciplina, con la introducción de métodos rigurosos y meticulosos, y que en adelante serían adoptados por el resto de especialistas. La exploración de Uruk se encomendó a dos discípulos de Koldewey, primero a Julius Jordan y, a partir de los años treinta, a Arnold Nöldeke.

Jordan y Nöldeke dejaron a un lado las leyendas e impulsaron una actividad arqueológica paciente y metódica. Su trabajo se prolongó hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial, y sacó a la luz impresionantes ruinas de templos y palacios, así como otros hallazgos que harían de Uruk uno de los descubrimientos más destacados del siglo XX.

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