Arqueología en Jerusalem


Debido a las sucesivas conquistas de la ciudad a lo largo de milenios, sus respectivas destrucciones y reconstrucciones, rara vez se encuentran piezas voluminosas en las excavaciones, pero sí se siguen encontrando pequeños objetos de inmenso valor arqueológico e histórico.

Bulla del rey Ezequías

En las excavaciones del sitio arqueológico conocido como la «Ciudad de David y Monte del Templo», en la colina de Ophel, al lado de la muralla de la ciudad vieja de Jerusalem, se encontró en 2015 una bulla (huella que deja un sello sobre una pieza de arcilla) de 2.700 años de antigüedad.

La bulla ovalada –que mide 1.27 centímetros de ancho– es del siglo VIII AEC y fue propiedad nada menos que de Ezequías, Rey de Judá.

La bulla. Imagen

La impresión en la arcilla lleva una inscripción en la antigua escritura hebrea que se traduce como: “Perteneciente a Ezequías [hijo de] Acaz, rey de Judá”.

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La bulla con un sol de dos alas hacia abajo, flanqueado por dos símbolos ankh que simbolizan la vida. Imagen

“El sello del rey era sumamente importante. Podría haber sido un asunto de vida o muerte, por lo que es difícil de creer que alguien más tuviera el permiso para usar el sello. Por lo tanto, es bastante razonable asumir que estamos hablando de una impresión hecha por el rey mismo, haciendo uso de su propio anillo”, dijo la Dra. Eilat Mazar, directora de la excavación en la cima de la Ciudad de David.

Las excavaciones de Ophel al pie de la pared sur del Monte del Templo en Jerusalem. Imagen

El rey Ezequías, quien reinó desde aproximadamente el año 727 hasta el 698 AEC, es referido favorablemente en la Biblia.

  • II Reyes 18:5 En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él [Ezequías] entre todos los reyes de Judá.

Bulla del profeta Isaías

A solo 3 metros de donde se hallaría la bulla de Ezequías, pero en 2009, se encontró una pequeña bulla de hace 2.700 años y que lleva inscrito el nombre del profeta judío Isaías, precisamente quien le da nombre a uno de los libros que conforman La Biblia.

Bulla de Isaías. Imagen

La esfera, que no está competa, tiene aproximadamente un centímetro de diámetro y está estampada con el nombre de Yesha’yah (Isaías, que en hebreo significa “Yahveh es salvación”). A continuación aparecen las letras NVY, que son las tres primeras letras de la abreviatura de la palabra hebrea que significa “profeta” y que se deletrea nun-beit-yod-aleph.

BULLA DE ISAÍAS - RECONSTRUCCIÓN
BULLA DE ISAÍAS – RECONSTRUCCIÓN Este dibujo de la inscripción muestra las letras vavheh, y aleph reconstruidas. Imagen

“Si la A (de aleph) estaba o no presente es imposible de determinar, ya que la bulla se rompe después de la yod. Pero si hubiera estado, el sello completo habría dicho ‘Isaías el Profeta’. Pero la ausencia de esa letra final deja abierta la posibilidad de que simplemente sea el nombre Navi”, apunta la Dra. Mazar. En las bullas, comúnmente se hacía referencia al nombre del padre. Pero el progenitor del famoso profeta hebreo no era Navi, sino Amoz.

Isaías fue uno de los mayores profetas de Israel. La tradición hebrea cree que nació c. 765 AEC en Jerusalem y el cristianismo le atribuye el anuncio del nacimiento, el sacrificio y la gloria de Jesús. Pese a ser el supuesto autor del primer libro de los Profetas Mayores de la Biblia, no había – hasta ahora – evidencias arqueológicas de su existencia real.

Según la versión bíblica Isaías habría sido consejero del rey Ezequías de Judá. ”Si el sello es realmente del profeta, no debería ser una sorpresa descubrir esta bulla junto a otra que lleva el nombre del rey Ezequías dada la relación entre ambos que describe la Biblia”, explica Eilat Mazar.

Vista del Templo de Jerusalén. La bulla apareció en una excavación situada en la zona inferior derecha
La bulla apareció en una excavación situada en la zona inferior derecha. Imagen

Mazan y su equipo consideran que, aunque este descubrimiento no constituye prueba definitiva de la existencia de Isaías, “sigue siendo un hallazgo extraordinario”. “Solo las personas con un estatus elevado usaban sellos. Y este estaba muy cerca de la bulla de Ezequías, uno de los reyes más importantes de la historia de Israel, lo que abre una posibilidad plausible de que perteneciera al Isaías bíblico”, añade.

Según el Libro de Isaías, la colaboración entre el monarca y el profeta fue básica para resistir el asedio de los asirios (gracias a la intervención divina) cuando quisieron conquistar Jerusalem. “La Biblia deja claro que ninguna otra figura estaba más cerca del rey Ezequías que el profeta Isaías”, recuerda Eilat Mazar.

Bulla de Nathan-Melech

Se halló en la ciudad de David en 2019 una pequeña impresión de arcilla del siglo VIII AEC, que lleva una inscripción que menciona a un miembro de la corte del rey bíblico Josías.

La bulla en cuestión, de apenas 1 cm de ancho, lleva una inscripción en la que se lee: (perteneciente a) Nathan-Melech, Siervo del Rey

La inscripción que hace referencia a Nathan-Melech / foto Eliyahu Yanai. Imagen

El bíblico Nathan-Melech se menciona en 2 Reyes 23:11:

  • Y quitó los caballos que los reyes de Judá habían dado al sol, a la entrada de la casa del Señor, junto a la cámara del oficial Nathan-Melech, que estaba en el recinto; y quemó con fuego los carros del sol

Según el Dr. Anat Mendel-Geberovich, de la Universidad Hebrea de Jerusalem, aunque no es posible determinar con toda certeza que el Nathan-Melech mencionado en la Biblia sea el mismo que el dueño del sello, ciertamente existen detalles que los relacionan. Por ejemplo, el hecho de que se le mencionase solo por su nombre de pila indica que era una persona por todos conocida y por tanto no había necesidad de añadir su linaje familiar («hijo de»).

«Lo importante es que no solo se encontraron en Jerusalem, sino que se encontró dentro de su verdadero contexto arqueológico», explicó el Dr. Yiftah Shalev, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

La pieza de cerámica de 2.600 años de antigüedad, que pudo formar parte de un anillo que su propietario utilizaba para firmar documentos, apareció en las ruinas de un edificio destruido por el fuego en 586 AEC, durante la toma de Jerusalem por Nabucodonosor II de Babilonia.

Sello de Majach (hijo de) Amihai

Durante las obras para un nuevo cruce vial -el Intercambiador de Ein Tut, en el norte de Israel-, se descubrió en 2025 un sello personal del Reino de Judá datado de hace más de 2.700 años. El hallazgo, realizado por la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), no es solo un precioso objeto realizado en piedra semipreciosa; nos aporta nuevos datos de uno de los reinos más fascinantes del antiguo Levante.

El sello, de forma ovalada y de apenas 1,5 centímetros de longitud, está tallado sobre una gema de tono marrón claro (ámbar) y presenta una división artística en tres secciones horizontales. En la parte superior, destacan cuatro pequeñas granadas esculpidas, símbolo asociado normalmente con lo sagrado, la abundancia y el poder real en el contexto bíblico. Pero lo más impactante del pequeño artefacto se encuentra en sus líneas centrales, donde hay una inscripción en hebreo antiguo que dice lo siguiente: «Perteneciente a Majach (hijo de) Amihai», lo que sugiere que el objeto pertenecía a un funcionario de alto rango, probablemente vinculado a la administración o recaudación de impuestos del Reino de Judá.

Este es el pequeño sello descubierto al norte de Israel. Crédito: Israel Antiquities Authority. Imagen

El Reino de Judá, con capital en Jerusalén, coexistió con el Reino de Israel al norte, en una relación a menudo marcada por tensiones políticas, religiosas y militares. Por eso, lo curioso de este hallazgo es haberlo hecho muy al norte de lo que se consideraba el dominio de Judá, lo que sugiere cierta interacción política y económica entre ambos reinos.

Dado que el sello fue descubierto en una excavación arqueológica reglada, esto le confiere un contexto estratigráfico preciso. Este detalle permite no solo fecharlo con exactitud, sino relacionarlo con otros hallazgos de la misma zona, como fragmentos de jarras con sellos reales estampados con las leyendas “Perteneciente al Rey” y los nombres de las ciudades administrativas de Hebrón y Zif. Estos sellos eran utilizados en el almacenamiento estatal de grano, vino y aceite y su presencia refuerza la hipótesis de que en esta zona septentrional había puestos administrativos judíos en activo durante el siglo VIII AEC, probablemente como parte de acuerdos comerciales o alianzas territoriales temporales.

Descubrieron un sello de hace 2.700 años vinculado al reino de Judá con una llamativa inscripción
Sitio arqueológico del hallazgo del sello. Imagen

Los arqueólogos creen que se usaba colgado al cuello como un colgante o amuleto administrativo, no sólo como identificación sino como herramienta para estampar documentos y contratos sobre arcilla. La disposición de los elementos y su elección en sí misma refuerzan la idea de que su dueño era alguien instruido y de alto estatus.

Bulla del Gobernador de Jerusalem

Cerca de la plaza del Muro Occidental, en una excavación de una estructura del Primer Templo, se halló en 2017 una impresión de arcilla de 2.700 años de antigüedad.

Encontrado a 100 metros del Muro Occidental de Jerusalém, el sello del período del Primer Templo publicado en diciembre de 2017 lleva una inscripción que dice: "Al gobernador de la ciudad". (Clara Amit, Autoridad de Antigüedades de Israel)
Bullo con la inscripción “Al gobernador de la ciudad”. Crédito: Clara Amit. Imagen

El objeto, inscrito en una antigua escritura hebrea, reza la frase: “al gobernador de la ciudad”, lo que indica que probablemente se adjuntó a un envío o se envió como un recuerdo en nombre del gobernador.

El pequeño objeto de arcilla cocida (13 x 15 mm y 2-3 mm de espesor) tiene una imagen e inscripción. En la parte superior de la impresión, dos figuras de pie vistiendo prendas de rayas hasta las rodillas se enfrentan entre sí.

Las excavaciones de la IAA en la plaza del Muro Occidental de Jerusalem, donde fue descubierto el sello del período del Primer Templo, con la inscripción "Al gobernador de la ciudad", en diciembre de 2017. (Shlomit Weksler-Bdolah)
Las excavaciones en la plaza del Muro Occidental de Jerusalem. (Shlomit Weksler-Bdolah). Imagen

“Es compatible con la interpretación bíblica de la existencia de un gobernador de la ciudad en Jerusalem hace 2.700 años”, declaró Shlomit Weksler-Bdolah, directora de las excavaciones en la plaza del Muro Occidental en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

La plaza del muro occidental donde hallaron la bulla. Image

En la Torá hay dos casos en los que se menciona a gobernadores de Jerusalem: en II Reyes, Josué aparece como el gobernador de la ciudad en los días de Ezequías, y en 2 Crónicas, Maaseías es nombrado gobernador de la ciudad en los días de Josías.

Sello de Adenyahu, jefe de ministros del Rey

Un sello metálico de 2.600 años de antigüedad con el nombre Adenyahu y su cargo – una posición ministerial de alto rango – fue descubierto en una excavación en 2013 cerca del Muro Occidental.

La pieza lleva inscrito el texto “Adenyahu Asher Al HaBayit”, que significa “Adenyahu por Nombramiento de la Casa”, el papel más prominente en la corte del rey en el Reino de Judea, que aparece por primera vez en la lista de ministerios de Salomón.

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El sello fue utilizado por el jefe de ministros en el reino de Judá. Imagen

El sello, de un centímetro de ancho, data del siglo VII AEC, el período del Reino de Judea y fue hallada en las excavaciones próximas al Muro Occidental.

El término bíblico ‘Asher Al HaBayit’ fue el cargo ministerial de mayor rango por debajo del rey durante los reinados de los reyes de Judea e Israel, es indudablemente de gran importancia”, según Shukron, arqueólogo a cargo de la excavación por la Autoridad de Antigüedades de Israel.

En la Torá aparece el nombre de Adoniyahu/Adonías, aunque no se trata de la misma persona, en 2 Samuel 3:4, siendo el cuarto hijo del Rey David, junto a su consorte Jaguit.

Medallón de oro con Menorá, Shofar y un rollo de la Torá

En las excavaciones de verano al pie del Monte del Templo, la arqueóloga de la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Dra. Eilat Mazar, hizo un descubrimiento sorprendente: dos paquetes de tesoros que contenían treinta y seis monedas de oro, joyas de oro y plata, y un medallón de oro de 10 cm de diámetro con la Menorá, un Shofar y un rollo de la Torá.

Los objetos hallados han sido fechados del período bizantino tardío (principios del siglo VII EC). El tesoro de oro fue descubierto en una estructura pública bizantina en ruinas a solo 50 metros del muro sur del Monte del Templo. La menorá, un candelabro de siete brazos que se usaba en el Templo, es el símbolo nacional del estado de Israel y refleja la presencia histórica de los judíos en la zona. 

La posición de los artículos tal como fueron descubiertos indica que un paquete fue cuidadosamente escondido bajo tierra, mientras que el segundo paquete aparentemente fue abandonado a toda prisa y esparcido por el suelo. Dada la fecha de los artículos y la forma en que fueron encontrados, Mazar estima que fueron abandonados en el contexto de la conquista persa de Jerusalén en 614 EC. 

Inscripción del Segundo Templo de Jerusalem

Uno de los restos inequívocos hallados del Segundo Templo de Jerusalén es la llamada Piedra de las Trompetas, la cual posee la siguiente inscripción en hebreo: «Hacia el lugar donde suenan las trompetas». Es una piedra inscrita del siglo I (Templo de Herodes), descubierta en 1968 por Benjamin Mazar.

Piedra de las Trompetas. Imagen

La forma de la piedra sugiere que formaba parte de un parapeto, y se ha interpretado como perteneciente a un lugar del Monte descrito por «Josefo», «donde uno de los sacerdotes se ponía de pie y daba aviso, con sonido de trompeta, en la tarde de la aproximación, y en la tarde siguiente de la clausura, de cada séptimo día…»,​ muy parecido a lo que dice el Talmud.​

Inscripciones de advertencia en el Templo

En 1871 se descubrió, cerca de un patio del Monte del Templo en Jerusalén, una piedra tallada que medía 60 × 90 cm. y estaba grabada con caracteres unciales griegos, que Charles Simon Clermont-Ganneau identificó como la Inscripción de Advertencia del Templo.

Copia completa conservada en el Museo Arqueológico de Estambul. Imagen

La inscripción de piedra describía la prohibición extendida a los que no eran de la nación judía de ir más allá del soreg (balaustrada) que separa el Patio de los Gentiles más grande y los patios interiores. La entrada a la explanada sobre la cual se alzaba el Templo de Jerusalén estaba permitida a toda persona, pero solo los judíos podían acceder al Santuario propiamente dicho.

Inscripción más antigua de Jerusalem

En una excavación bajo el Centro de Convenciones de Jerusalem (Binyanei Ha’Uma) se halló en 2018 parte de una columna de piedra con una inscripción en hebreo de «Jerusalem» de 2.000 años de antigüedad.

Foto: Danit Levy / Autoridad de Antiguedades de Israel. Imagen

La piedra estaba en una columna de un edificio romano, donde aparece la inscripción aramea, escrita en letras hebreas características de la época del Segundo Templo (s. I EC) y los expertos aseguran que data de la época del reinado de Herodes el Grande.

(AFP)
Fragmento de la columna con la inscripción. Imagen

La inscripción completa dice «Hananiah, hijo de Dódalos de Jerusalem«, y es el registro más antiguo en hebreo que deletrea el nombre de la ciudad, tal y como se pronuncia hoy.

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